¿No logras entrar al círculo correcto? No es personal. Es estructura.
- Alejandro Rodríguez León
- hace 30 minutos
- 2 Min. de lectura
Muchos founders en México y LATAM comparten el mismo dolor: “no logro entrar al círculo donde pasan las cosas”. La conversación sobre la supuesta Gay Mafia en Silicon Valley nos da una excusa perfecta para analizar algo más profundo: cómo funcionan realmente las redes de poder y cómo navegar esa estructura sin romantizarla ni demonizarla.

Siento que no pertenezco
Es una frase que escuchamos constantemente.
En ecosistemas como México y LATAM, el networking muchas veces se vive como un club privado.
Y aquí viene la primera claridad importante:
No necesariamente estás fuera por falta de talento. Muchas veces estás fuera por estructura.
El rumor no importa. La dinámica sí.
El artículo sobre la llamada “Gay Mafia” en Silicon Valley generó ruido por razones obvias.
Pero más allá del morbo, el fenómeno que describe no es exclusivo de una comunidad, ni debería usarse para señalar a la comunidad LGBT+. Todas las comunidades generan redes de confianza.
El punto no es quién está dentro. El punto es entender por qué los círculos se forman… y por qué se cierran.
Cómo funcionan realmente los círculos de poder
Se cierran por:
Similitud (pensamos parecido).
Proximidad (nos vemos constantemente).
Reciprocidad (ya confiamos entre nosotros).
Identidad de grupo (protegemos lo que funciona).
Capacidad cognitiva limitada (no podemos gestionar infinitas relaciones).
Cuando una red ya es funcional, integrar a alguien nuevo implica riesgo.
No te están rechazando como persona.
Están protegiendo una dinámica que ya genera valor para ellos.
Entender esto cambia la narrativa interna.
En LATAM, el problema es de acceso
Aquí el dolor se amplifica. Porque el capital social no está distribuido de forma equitativa.
Y en etapas tempranas, una introducción correcta puede valer más que un producto bien construido.
El capital de linking —conectar con quien tiene poder real— es el más valioso y el más difícil de construir. Por eso el networking se siente como privilegio.
Entonces, ¿cómo se entra?
No con desesperación.
No con volumen.
No con cold emails masivos.
Se entra entendiendo la estructura.
Construyendo similitud de mentalidad.
Hablar el mismo lenguaje, demostrar estándares compatibles.
Buscando círculos intermedios.
No saltas al círculo final. Construyes capas.
Generando valor visible antes de pedir.
La reputación se transfiere cuando otros pueden avalarte.
Apareciendo consistentemente en el contexto correcto.
La exposición repetida construye familiaridad.
El networking deja de ser azar cuando entiendes sus reglas.
La reflexión incómoda
Si sabemos que las redes tienden a cerrarse…
¿Estamos diseñando ecosistemas que amplían el acceso?
¿O estamos replicando dinámicas excluyentes sin cuestionarlas?
Porque el talento en LATAM no es escaso.
Lo que es escaso es el acceso a confianza validada.
La postura Bluebox
No creemos que el networking deba ser un club.
Creemos que debe ser infraestructura.
Más intencional.
Más estructurado.
Más accesible para quien está construyendo valor real.
No se trata de eliminar la confianza.
Se trata de ampliar quién puede construirla.
Abramos la conversación
Si eres founder en LATAM:
¿Te has sentido fuera del círculo?
¿Has logrado entrar? ¿Qué cambió?
¿El problema es talento… o acceso?
Queremos leer experiencias reales.
Porque si no entendemos cómo funcionan las redes, seguiremos creyendo que el problema somos nosotros.
Y no siempre lo somos.









