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Las habilidades básicas para 2030: lo que las áreas de innovación no pueden seguir ignorando

Cuando se habla del futuro del trabajo, la conversación suele girar en torno a tecnología, automatización e inteligencia artificial.

Sin embargo, los datos muestran algo distinto: el verdadero reto no es tecnológico, es estratégico.


Las siguientes gráficas —basadas en la Future of Jobs Survey 2024 del World Economic Forum— revelan qué habilidades están ganando relevancia hacia 2030 y, más importante aún, qué deberían estar desarrollando hoy las organizaciones si quieren sostener su capacidad de innovar.


Para las áreas de innovación corporativa, esta lectura no es opcional.


Calcetines colgados con las palabras tecnología, cognitiva, autoeficiencia y gestión, simbolizando habilidades clave para el futuro del trabajo.


Una lectura clave: no todas las habilidades crecen por la misma razón


Las gráficas organizan las habilidades según dos variables:

  • Qué tan fundamentales son hoy (2025).

  • Cuánto se espera que aumente su uso hacia 2030.


Esto permite identificar cuatro zonas:

  • Habilidades emergentes

  • Habilidades básicas en 2030

  • Habilidades estables

  • Habilidades fuera de foco


La innovación ocurre, precisamente, en cómo las organizaciones leen y priorizan estas zonas.



Gráfica sobre las habilidades cognitivas básicas para 2030, incluyendo pensamiento analítico, creativo y sistémico, y su importancia creciente para las empresas y la innovación corporativa.

Habilidades cognitivas: pensar mejor sigue siendo una ventaja competitiva


Las habilidades cognitivas aparecen con fuerza entre las más relevantes hacia 2030.


Pensamiento analítico, pensamiento creativo y pensamiento sistémico no solo se mantienen vigentes, sino que aumentan su importancia. Esto envía un mensaje claro a las áreas de innovación:

no basta con adoptar nuevas herramientas si no se fortalecen las capacidades para interpretarlas y usarlas estratégicamente.


Innovar implica entender sistemas complejos, conectar variables y tomar decisiones con información incompleta. Estas habilidades no se automatizan.



Gráfica que presenta las habilidades de autoeficiencia básicas para 2030, como curiosidad, aprendizaje permanente, motivación y autoconocimiento, claves para el futuro del trabajo en las organizaciones.

Habilidades de autoeficiencia: innovación también es actitud


Curiosidad, aprendizaje permanente, motivación y autoconocimiento aparecen como habilidades clave en el crecimiento futuro.


Esto suele incomodar a las organizaciones porque no se resuelve con tecnología ni procesos.

Pero es una señal contundente: la innovación sostenida depende de personas capaces de adaptarse, aprender y cuestionar.


Las áreas de innovación que ignoran esta dimensión suelen enfrentar desgaste, resistencia interna y equipos que se “apagan” con el tiempo.



Gráfica que muestra las habilidades de gestión básicas para 2030, incluyendo gestión del talento, gestión de recursos y operaciones, y control de calidad, fundamentales para la ejecución y el crecimiento empresarial.

Habilidades de gestión: el puente entre ideas y ejecución


Gestión del talento, gestión de recursos y control de calidad aparecen como habilidades estables o en crecimiento.


Esto refuerza una idea central:

la innovación no falla por falta de ideas, falla por falta de gestión.


Cuando las áreas de innovación no desarrollan capacidades de ejecución, alineación y priorización, el impacto se diluye. Innovar no es solo explorar; también es sostener, escalar y decidir qué dejar de hacer.



Gráfica que muestra las habilidades tecnológicas básicas para 2030, como alfabetización tecnológica, programación, diseño y experiencia de usuario, y redes y ciberseguridad, según su relevancia actual y crecimiento esperado en empresas.

Habilidades tecnológicas: necesarias, pero no suficientes


Las habilidades tecnológicas siguen siendo relevantes, especialmente la alfabetización tecnológica y la ciberseguridad. Sin embargo, el dato más importante no es su presencia, sino su contexto.


La tecnología aparece como una base, no como el diferenciador principal.

Las organizaciones que confían únicamente en capacidades técnicas corren el riesgo de innovar en la superficie, sin transformar realmente su forma de operar.



La lectura Bluebox: innovación es priorizar capacidades, no acumular skills


Estas gráficas no hablan del futuro lejano.

Hablan de decisiones que las organizaciones ya deberían estar tomando.


Para las áreas de innovación corporativa, el reto no es identificar todas las habilidades posibles, sino decidir cuáles desarrollar con intención y cuáles dejar de empujar.


Innovar también es decir que no.



¿Qué significa esto para las áreas de innovación corporativa?


  • Que la innovación no puede separarse del desarrollo de talento.

  • Que medir impacto implica entender capacidades, no solo proyectos.

  • Que el crecimiento sostenible requiere equilibrio entre tecnología, pensamiento, gestión y personas.


Las organizaciones que entiendan esto a tiempo no solo innovarán más, sino mejor.



Abramos la conversación


En Bluebox creemos que la innovación se fortalece cuando se interpreta en comunidad.


¿Qué habilidades están priorizando hoy en tu organización?

¿Coinciden con lo que muestran estos datos o siguen respondiendo a inercias del pasado?


La conversación está abierta.

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